MEDITACIÓN DEL ANIVERSARIO-CUMPLEAÑOS

                El día de tu cumpleaños, quizás puedas aprovechar la ocasión… para detener tu acelerado ritmo de vida, y simplemente sentarte en silencio, cerrar los ojos y respirar.

                Hoy hace años que nacías… que abrías tus ojos al mundo, salías del vientre de tu madre para comenzar a vivir. Desde entonces, no han parado de suceder cosas. Y si te fijas, la mayor parte de ellas han sido positivas. Has podido vivir todos esos días, en los cuales has tomado millones de decisiones voluntarias, libremente, porque así lo decidiste. Y eso ha sido posible ya que probablemente tu madre, y quizás tu padre también y otros familiares, estaban allí para sostenerte, apoyarte, hacerte sentir seguro, permitirte explorar la vida, dejarte ser tú mismo. Te has podido seguramente alimentar diariamente, algo que millones de personas en este mundo no pueden. Te has recuperado de enfermedades gracias a los cuidados recibidos. Has recibido mucha formación e información… lo cual también contribuye a tu libertad, a tu capacidad de elegir. Y cada mañana, en todos estos días de todos estos años, seguiste amaneciendo vivo… con posibilidad de moverte en la dirección deseada, acercarte un poco más a cada uno de tus sueños.

Velas en una tarta de cumpleaños

Si has tenido la suficiente sabiduría –y sino todavía estás a tiempo-, también habrás podido conectarte y disfrutar de la naturaleza, pues es también nuestra madre. Esos árboles majestuosos que crean el aire que necesitas para respirar, para sentirte bien… y encima te traen esos colores que te emocionan. El mar, que muy probablemente te calma, te serena, como volviéndote a acunar como tanto necesitaste en tu infancia. La montaña, que a la vez te arropa entre sus recovecos y a la vez te conecta con la inmensidad del mundo, haciéndote sentir tan pequeño, pero a la vez tan parte de este universo infinito. Quizás puedas agradecer todo ello, tomando consciencia de lo mucho que lo has necesitado, lo necesitas, y lo necesitarás para ti, tus hijos y tus hermanos.

Casi con toda seguridad, te has visto rodeado de gente maravillosa. Como afirmó Newton, si has visto más allá ha sido gracias a apoyarte en hombros de gigantes. Tu familia, quizás un abuelo inspirador, tus vecinos, tus amigos del colegio, o los más tardíos que escogiste cuando ya estabas más madur@. Todos, han construido sin tú darte cuenta lo que hoy eres. Y además mayormente según lo que tú has ido deseando gracias a tus elecciones. Cada experiencia vivida, ha plantado una pequeña o gran semilla en tu conciencia, tu creatividad, tu potencial, tus ilusiones… Quizás puedas dedicar parte de esta meditación a repasar y agradecer todas estas contribuciones al bello jardín que hoy eres. Además, tal día como hoy es el ideal para revivir esos grandes momentos compartidos, agradecer esa amistad e inspiración. Reanimarla, reavivarla, revisitarla intensamente.

AbueloIago

Quizás hasta llegaste a enamorarte. Y fuese correspondido o no, sentiste todas esas cosas que difícilmente pueden igualarse con ningunas otras… y quizás puedas agradecer haber sido valiente y afortunado por decidir o permitirte sentirlas, vivirlas. Opino que el amor implica mucha sabiduría y comprensión, ya que te orienta a la trascendencia, mirar más allá de uno mismo, de lo inmediato. Es más dar que pedir. Cuidar, acompañar, compartir… Sólo alguien sano y sabio puede amar. Puedes agradecer esa salud y sabiduría tuyas, así como la de aquell@s a l@s que has amado, ya que te han ayudado a abrir tu corazón y tu mente. EN el fondo todo ha contribuido a ello: el apoyo de tu familia, los consejos de tus amigos, tu educación, la naturaleza, tus viajes… Si te fijas bien… el mundo entero nos apoya para ser felices en el amor.

Y en otro instante puede que quieras conectar también con las artes. En sentido amplio, vivimos inmersas en ellas. Tu formación, tu profesión, con certeza te aporta múltiples cosas que puedes celebrar hoy. La influencia positiva de ciertos maestros, el poder ganarte la vida de forma honrada, efectuar una tarea necesaria para nuestra sociedad, contactar con diversos tipos de personas, o el simple poder de realizar tareas. Todo ello contribuye a tu crecimiento, a tu orgullo, a la construcción del mundo. La música, la pintura, las diversas culturas, la poesía, los libros estimulantes, etc., también nos acompañan y nutren, teniendo muchísimo que ver con lo que hoy somos, con nuestra construcción como personas, con tu sabiduría. Toda esta acción y arte, tanto como los proyectos que creas ahora y en el futuro, son las aportaciones tuyas y de todos al convivir, y sin duda son fuente de ilusión e infinitas otras emociones positivas para millones de personas… a veces a quien menos te lo esperas y de los modos más insospechados. Así que puedes seguir respetando, valorando y cuidando de todas esas acciones tuyas y de los demás. Desde los buenos días que brindas cada mañana (y que recibes), a la poesía, el diseño de un parque o una lección por aprender que aparece en cualquier momento.

Escuchar The Freedom Song de Jason Mraz

Hasta puede que tengas hijos. Mucho orgullo y agradecimiento seguramente existirá si así es. Por la belleza, y por la sabiduría intrínseca y la natural que todo ser encierra. Porque son parte de ti, y una vez que nacen también los entregas para que sean parte del mundo. Y aunque en teoría tú les enseñas a ellos y parezca que hay cosas que les das y nunca te podrán devolver, a veces parece que son ellos los maestros y ya no puedes ser sin ellos. Son tu regalo para el mundo… y sabes que los niños felices cambian el mundo a mejor. Puedes también agradecer su presencia. Y agradecerte a ti mism@ el coraje, el esfuerzo y el buen hacer por haber creado vida, y ocuparte de expandir la felicidad a través de otros seres. No tienen que ser hijos directos: tus sobrinos, los hijos de tus amigos o si trabajas con gente menor que tú, son fuente de vida, y por lo tanto, vehículos de felicidad.

Dos niñas felices abrazándose

Por último, puedes agradecer con más perspectiva. Tomar consciencia, como propone el genial Víctor Frankl, del sentido de tu vida. Puede tener mucho que ver con todo lo anterior, o visualizarlo de modo más abstracto. Cuando estamos suficientemente bien, todos los seres, lo sepamos o no, compartimos nuestra voluntad de mejorar el mundo. De aportar algo positivo. Infinidad de cosas. A las personas individuales, a la humanidad, al arte, al amor, a la naturaleza, a la inspiración. Puede ser desde provocar risa a alguien, saludar, curar, enseñar, mirar, amar, escribir. Todo suma. Todo aporta. Todo nutre. Nos ayuda a lograr, como reza el libro del maestro zen Thich Nhat Hanh, el milagro de vivir despiertos. En conexión con la vida y esa creación de un mundo mejor.

¡¡¡FELICIDADES!!!

-admin 17 agosto, 2015