TIP #7 – ¿Y si en vez de quitarnos placeres los incrementamos?

-OK- Post Sept 3

Las vacaciones tienen efectos significativos en nuestra salud física y mental: la presión arterial y el estrés disminuyen, el estado de ánimo y la calidad del sueño mejoran, etc. Desgraciadamente, estos beneficios desaparecen en una par de semanas. Entonces, ¿cómo podemos prolongar la sensación de bienestar producida por las vacaciones?

Tendemos a limitar algunas actividades placenteras a las vacaciones y en particular al verano. Pero ¡el ocio y la diversión no acaban con las vacaciones! Aunque las semanas más calurosas ya hayan pasado, todavía quedan días de calor en los que disfrutar de los placeres del verano.

Una vez acabe nuestra jornada laboral podemos aprovechar los largos días de verano para:

– sentarnos en una terraza a tomar algo con los amigos,

– ir a un parque a dar un paseo o leer un libro,

– llevar a nuestros hijos a la piscina,

– etc.

La hora de comer también se puede aprovechar como un momento de descanso para:

– quedar con los amigos,

– echarse una siestas,

– meditar,

– etc.

Y para el fin de semana, podemos planear una pequeña escapada con los amigos o la familia.

Piensa en las actividades que hayas cumplido durante las vacaciones y que te hacen especial ilusión al pensar en el verano. Programar este tipo de actividades y convertirlas en algo regular te ayudara a prolongar la sensación de bienestar de las vacaciones.

En definitiva se trata de que consigas disfrutar en tu vida diaria al igual que en tus vacaciones.

Sigue nuestro especial de septiembre [aquí] dónde te acercamos claves para volver al trabajo y a la normalidad lo más descansado, sereno y tranquilo posible. Y aquí, encontraras otro tip acerca de la importancia de los días previos a tu reincorporación al trabajo.

No esperes a las próximas vacaciones para disfrutar de la vida. ¡Empieza hoy!

Emilie RIVERA.

(Psicóloga, Coach y Especialista en Psicología Positiva)

-admin 3 septiembre, 2014