PRÁCTICAS PARA NUTRIR EL AMOR VERDADERO

Creo que nunca podré agradecer lo suficiente a mi querida amiga periodista (para que luego digan que todo el periodismo es fatalista y destructivo) Natalia Martín Cantero, por haberme hablado hace ya más de un lustro del enfoque del Mindfulness planteado por Thich Nhat Hanh.La mayor parte de los psicólogos que gustamos de la Psicología Positiva y/o de las terapias de tercera generación llegamos a “esto del Mindfulness” de la mano de las propuestas de Jon Kabat-Zinn y entendiéndolo más bien como una simple técnica. Hoy, es para mí una forma de vida. La más sabia, sostenible y recomendable para reducir el sufrimiento (sin escapar de él) y promover el bienestar.

En mi trabajo como terapeuta, puedo ver con claridad infinidad de signos en nuestra sociedad actual que nos llevan a destruirnos a nosotros mismos: a nivel emocional, social, ecológico, económico, moral… Y sin duda alguna, una de las causas principales de que esto esté ocurriendo es la creciente incapacidad para relacionarnos profundamente. En pareja, en familia, en sociedad, pero también –quizás sobre todo-, con nosotros mismo. Por eso extraigo este fragmento, muy enfocado en soluciones prácticas, donde Thay (así llamamos cariñosamente a T. N. H., ya que su traducción es maestro en tailandés***) nos habla de Cómo Amar.

Los Seis Mantras

  1. ESTOY AQUÍ PARA TI

El regalo más grande que podemos hacer a los demás es nuestra verdadera presencia. “estoy aquí para ti” es el primero de los seis mantras. Cuando estás concentrado, mente y cuerpo juntos, produces una verdadera presencia y cualquier cosa que digas es un mantra, una frase sagrada que puede transformar una situación. No tiene que estar en sánscrito o tibetano; un mantra puede pronunciarse en tu propio idioma. “querida, estoy aquí para ti.”. Si estás realmente presente, este mantra producirá un milagro. Te vuelves real y la vida es real en ese momento. Te das felicidad a ti mismo y a la otra persona.

I AM HERE FOR YOU POSITIVARTE COMO AMAR

  1. SE QUE ESTÁS AHÍ Y ESTOY MUY FELIZ

“Sé que estás ahí y estoy muy feliz” es el segundo de los seis mantras. Cuando veo la luna llena, inhalo y exhalo profundamente y digo. “luna llena, sé que estás ahí y me siento muy feliz”. Hago lo mismo con la estrella de la mañana. Cuando contemplas una bella puesta de sol, si realmente estás presente, la reconocerás y agradecerás profundamente. Cuando estás realmente ahí, puedes reconocer y agradecer la presencia del otro, ya sea la luna llena, la Estrella Polar, las flores de magnolia o la persona que amas.

  1. SÉ QUE ESTÁS SUFRIENDO

El tercer mantra es: “Sé que estás sufriendo. Por eso estoy aquí para ti”. Cuando estás en plena consciencia, te das cuenta de cuando la persona que amas está sufriendo. Si sufrimos y si la persona que amamos no se da cuenta de nuestro sufrimiento, sufrimos aún más. Solo practica la respiración consciente para producir tu verdadera presencia. Luego siéntate cerca de la persona que amas y di: “querid@, sé que sufres. Por eso estoy aquí para ti”. Tu presencia, por sí misma, aliviará algo de su sufrimiento. Sin importar como de viejo o joven seas, puedes hacerlo.

  1. QUERIDO/A ESTOY SUFRIENDO. POR FAVOR, AYÚDAME

El cuarto mantra es el que puedes practicar cuando tú eres el/la que sufre: “querid@, estoy sufriendo. Por favor, ayúdame”. Son solo seis palabras, pero algunas veces pueden ser difíciles de decir por el orgullo de nuestro corazón, especialmente si pensamos que es la persona que amamos quien causó nuestro sufrimiento. Si fuera otra persona, no sería tan difícil. Pero debido a que fue él/ella, nos sentimos profundamente heridos. Queremos irnos a nuestra habitación y llorar. Pero si realmente la/le amamos, cuando sufrimos así, tenemos que pedir ayuda. Tenemos que sobreponernos al orgullo.

  1. ÉSTE ES UN MOMENTO FELIZ

El quinto mantra es: “este es un momento feliz”. Cuando estás con la persona que amas, puedes pronunciar este mantra. No es autosugestión o pensamientos esperanzadores; es despertar a las condiciones de felicidad que están ahí. Quizás no tienes la consciencia suficiente y por eso no las reconoces. Este mantra es para recordarnos que somos muy afortunados; tenemos tantas condiciones para ser felices y no las disfrutamos, no tenemos aún esta sabiduría. Así que, cuando tú y tu pareja estéis sentados juntos, caminando juntos, comiendo o haciendo algo juntos, respira en plena consciencia y date cuanta de qué afortunad@ eres. La plena consciencia hace que el momento presente sea un momento maravilloso.

  1. TIENES RAZÓN, EN PARTE

El sexto mantra es: “Tienes razón en parte”. Cuando alguien te felicita o te critica, puedes usar este mantra. Tengo debilidades y también tengo fortalezas. Si me felicitas, no debo perderme e ignorar que hay cosas negativas en mí. Cuando vemos las cosas bellas en la otra persona, tenemos la tendencia a ignorar las cosas que no son tan bellas. Somos humanos, así es que tenemos tanto cosas positivas como negativas en nosotros. Entonces, cuando tu ser amado te felicita y te dice que eres la imagen de la perfección, tú le dices: “Tienes razón en parte. Sabes que tengo otras cosas en mí también”. De esta manera puedes mantener tu humildad. No te vuelves víctima de la ilusión, porque tú sabes que no eres perfecto. Y cuando otra persona te critique, también puedes decir: “tienes razón en parte”.

  • Meditación del amor

Esta meditación del amor se llama meditación metta y está adaptada del Visuddimagga (El camino de la purificación) de Buddhaghosa, un compendio de las enseñanzas de Buda escrito en el siglo V d. C.

Que esté yo en paz, feliz y ligero

En cuerpo y espíritu.

Que esté yo a salvo y libre de daños.

Que esté libre de ira, aflicciones,

miedo y ansiedad.

Que aprenda a mirarme

Con ojos de comprensión y amor.

Que pueda reconocer y tocar

Las semillas de la alegría y felicidad en mí.

Que aprenda a identificar y ver

Las fuentes de la ira, el deseo

Y el engaño en mi.

Que sepa cómo nutrir

Mis semillas de alegría cada día.

Que pueda vivir fresco, sólido y libre.

Que esté libre de apego y aversión, pero que no sea indiferente.

Para empezar, siéntate tranquilo y calma tu cuerpo y respiración. Al sentarte tranquilo no estarás preocupado por otros asuntos. Inicia la práctica de esta meditación del amor contigo mismo (“que esté yo en paz…”). Si tú no puedes amarte y cuidarte a ti mismo, no podrás ayudar mucho a otras personas. Después, practica con otros (“Que él, ella, ustedes o ellos estén en paz…”). Primero practica con alguien hacia quien sientas simpatía, luego con alguna persona neutral para ti, luego con alguien a quien ames, y, finalmente, con alguna persona que solo pensar en ella te haga sufrir. Después de practicar la meditación metta, verás que puedes pensar en ell@s con genuina compasión.

  • Escucha compasiva

En esta práctica escuchas con un solo propósito: dar a la otra persona una oportunidad de hablar abiertamente y de que pueda sufrir menos. Inhala y exhala profundamente y concéntrate en lo que estás escuchando. Mientras la otra persona habla, puede que exprese amargura, percepciones equivocadas o que haga acusaciones. Si permites que estas cosas toquen la ira en ti, entonces perderás la capacidad de escuchar profundamente. Escuchar plenamente consciente te ayudará a mantener tu compasión viva. Te protegerá, y tu ira no se disparará. Aunque solo le escuches así durante quince minutos, estos pueden ser muy sanadores y traer mucho alivio a la otra persona. Puede que tú seas la primera persona que le haya escuchado de esa manera.

Extracto del libro “Cómo Amar”, del maestro Zen Thich Nhat Hanh, publicado en editorial Kairós.